OVNI – EL CASO MÁS CLARO DE LA HISTORIA


ea55c14fa5e06343397cbd7933cc0a03 OVNI EL CASO MÁS CLARO DE LA HISTORIA misterios, enigmas y ovni

El 11 de noviembre de 1979, un avión Super-Caravelle de la compañía TAE (hoy desaparecida), viajaba con 109 pasajeros a bordo desde el aeropuerto de Mallorca rumbo a Tenerife, a los pocos minutos de despegar.

“Prefiero no continuar con este tráfico que me está siguiendo”
“Ningún avión de la IV Flota ni ningún navío de la U. S. Navy se encontraban en la zona durante el incidente”, dijo el máximo responsable de la USAF en España tan sólo cuatro días después de lo sucedido.

Dos horas antes del despegue de ese vuelo, el Servicio de Alerta y Rescate de Madrid, informó de la existencia de una señal de radio de alarma emitiendo en la frecuencia 121.5, a unos 70 km. al noroeste de Valencia.

Todo hubiera quedado en una anécdota, pero hay preguntas. El piloto de la TAE, Javier Lerdo de Tejada, poco después de las 23.00 horas, solicitó información sobre un tráfico no identificado que volaba en rumbo convergente (en dirección al avión) y él activó todas las alarmas, también él escuchaba a través del canal de emergencia aquella extraña señal de radio.

Durante ocho minutos, el artefacto que tenía el tamaño de un Jumbo y con dos intensas luces rojas a los lados, subió y bajó respecto al avión, lo adelantó y retrocedió hasta acercarse a la peligrosa distancia de 200 metros, fue una pesadilla.

Temiéndose lo peor, el piloto tomó una drástica y acertada decisión:

-¡No continuo, con este tráfico que me está siguiendo prefiero no continuar! -exclamó Lerdó de Tejada.

En el Centro de Control de Barcelona, nadie se opuso a la decisión del comandante, allí se centralizaron todas las comunicaciones durante el incidente.

De él dependían los 109 pasajeros, la mayoría turistas austriacos.

Mientras ocurria todo, el avión estaba sobrevolando el Mediterráneo. Los operadores del radar de la Base Aérea de Torrejón – Madrid, estaban buscando en sus pantallas al intruso no identificado pero no aparecía por ningún sitio. Pero el radar militar de Benidorm lo pudo localizar, durante todo ese tiempo, hasta 5 ecos no identificados volando sobre la zona a una altura aproximada de 10 kilómetros.

En la zona de Levante se estaba viviendo una auténtica “invasión”.

Lo que está claro, es que algo extraño y físico estaba violando espacio aéreo español y nadie se cuestionó la decisión tan arriesgada del comandante.

Miguel Morlán, director en funciones del aeropuerto de Valencia tampoco lo hizo, porque él y 40 empleados de las instalaciones llegaron a ver tres OVNIs próximos a las instalaciones. Uno de ellos llegó a estar tan cerca, que los operarios, creyendo que se trataba de un avión, encendieron rápidamente las luces de las pistas de aterrizaje, pero el extraño objeto esférico levantó su vuelo cuando parecía que tenía la intención de tomar tierra.

Una aeronave de procedencia desconocida había abordado un avión de pasajeros en pleno vuelo y se había situado en las pistas de un aeropuerto de uso conjunto civil y militar.

A todos los testimonios visuales se les sumaba la detección en radar de varios OVNIs sobre cielo español.

El Mando Aéreo de Combate de Madrid, entendió el desafío por parte de los tripulantes de aquellos artefactos y aceptaron la “afrenta” ordenando el despeque de un caza de intercepción (un scrambe) desde la Base Aérea de Los Llanos – Albacete.

A las 00.42 horas, era ya 12 de noviembre, un Mirage F-1, pilotado por el capitán Fernando Cámara, se elevó sobre los cielos de Levante, sin saber realmente de su misión, algo que no olvidaría jamás..

En vuelo el Pegaso (nombre en clave militar que se utiliza para el centro de operaciones de torrejón desde donde se vigila todo el espacio aéreo español), informó de lo que estaba ocurriendo y los generales que controlaban la situación le solicitaron al piloto militar que preparara el faro-policía y el armamento.

En ese momento el capitán Cámara entendió que no era un entrenamiento ni una broma, a pesar de que ni sus ojos ni su sofisticado radar de infrarrojos de a bordo detectaba nada extraño a la vista, aunque sí a los oídos.

De repente un “sirenazo” se coló por todos los canales de radio del avión en el momento en que Pegaso detectó un “no identificado” alejandose en dirección a África.

Los oficiales que se encontraban al frente de las operaciones obligaron a Cámara a dirigirse justo hacia el lugar en donde según el radar se encontraba el OVNI. El Mirage F-1, a una velocidad próxima a la del sonido se dirigió hacia el intruso aéreo.. ahí comenzó todo.

A partir de ahí, el OVNI o los OVNIs empezaron a jugar con el caza español, obligando a Cámara a dirigirse de un punto a otro del país. Al mismo tiempo, las interferencias se hacían más y más fuertes, justo cuando comenzaron a menguar, el radar detectó un nuevo OVNI sobre Valencia. “Dirígase hacia esa zona”, le indicaron a Cámara.

Y ahí estaba: el objeto tenía forma de campana y cambiaba secuencialmente de color, verde, rojo, blanco.. al acercarse, el chirriante sirenazo volvió a introducirse por sus cascos y el misterioso objeto aceleró a una velocidad prodigiosa hasta de…

Fuente:
Destylou – Misterios – OVNI – EL CASO MÁS CLARO DE LA HISTORIA

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